Pequeños y medianos productores rechazan proyecto de Ley Tributaria: Solo lo aplica la guerrilla, los paramilitares y el narcotráfico en Colombia

Yaxmin González Jiménez

ACARIGUA.- Para el representante del sector de pequeños y medianos productores del estado Portuguesa, Inmer Castellanos, causa “asombro e impotencia” la propuesta asomada desde el Consejo Legislativo de aplicar un impuesto a los agricultores, que solo ha sido aplicado en Colombia por estructuras paralelas de poder de facto como la guerrilla, los paramilitares y carteles del narcotráfico.

“Rechazamos que en una democracia participativa y protagónica se utilice el poder sin consultar al pueblo, para imponer un impuesto que es ejemplo mundial de organizaciones improductivas parasitarias”, sostuvo el dirigente campesino al tiempo que criticó que mientras en el resto del planeta se le otorgan subsidios y protección social al micro, pequeño y mediano productor, en Venezuela los maiceros tienen que enfrentar el ciclo invierno sin combustible y sin financiamiento para la siembra ni para repotenciar la maquinaria agrícola existente.

Indicó que ante el desamparo oficial, tanto regional como nacional, se vieron obligados a recurrir a prestamistas como una manera de poder seguir produciendo las tierras, toda vez que “nuestras familias y trabajadores, que hoy a duras penas están comiendo, iban engrosar las filas del hambre o convertirnos en emigrantes. No sabemos si vamos a perder todo lo que empeñamos a los prestamistas pues teniendo que entregar 3.500 kg por hectárea para pagar solo insumos, sin incluir gastos de flete y cosecha, que a 0,35 dólares por kilogramo como piensan pagarnos el maíz no nos va a quedar nada”.

-A ello le sumamos el impuesto a la producción agrícola, lo que nos llevaría a tener que vender las tierras para satisfacer la voracidad del gobierno regional y el Parlamento regional o, en última instancia, tomar la calle en rechazo a este tributo, señaló.

Castellanos instó al gobernador Primitivo Cedeño a reflexionar y no darle cabida a una ley que significaría la destrucción de los pequeños y medianos productores. “En cambio, debería hablar con el presidente Nicolás Maduro para que fije un precio internacional para el maíz que está por encima de 0.50 dólares y darle un precio justo para el café, el arroz y todos los rubros pero con ese impuesto maligno desató la ira de los campesinos, quienes hoy comenzamos a desilusionarnos de usted gobernador”, reiteró.

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