TIP ANTICOMUNISTA/ Restricciones a la vida, propiedad privada y libertad

La vida, la propiedad privada y la libertad, son los tres derechos universales, fundamentales e intrínsecos del ser humano. Todo ser vivo nace con el derecho a vivir dignamente y no como sostienen algunos de manera negativa que dicen: nacemos para morir, no es así, nacemos para vivir, a plenitud y abundancia porque la lucha por la vida es la lucha por la libertad.

Ahora bien, por propiedad privada se entienden las ideas, pensamientos, lo que emane de la mente del individuo, por sobre todo los bienes y activos que honradamente se obtienen producto del esfuerzo y el trabajo, generando a su vez riqueza productiva. El origen de la propiedad está en la raíz del inicio mismo de la especie humana; es decir, la propiedad privada nace con el ser humano; es el poder jurídico de un individuo sobre una cosa, es la base del crecimiento económico y de un orden social en libertad.

El derecho a la propiedad privada debe respetarse y considerarse sagrado, dado que es el génesis de la prosperidad. Asimismo, no existiría progreso si el principio de propiedad es irrespetado, porque no sería posible la libertad económica y de mercado.

También, se considera que la libertad es un derecho democrático, defendido originariamente por los fisiócratas franceses en el siglo XVIII, específicamente en el año 1763, legando la célebre frase de  “laissiez fiare laissiez pasare”, cuya traducción es  dejar hacer dejar pasar.

Según los últimos estudios e investigaciones de la firma Freedum House, se ubica a Venezuela entre los países del continente americano con menos libertades. En el cuestionable logro, el país se ve acompañado por Cuba y Nicaragua, liderando una lista de 49 países a escala mundial, caracterizados por poseer regímenes autoritarios negadores de las libertades civiles.

La supuesta reforma al Poder Judicial, aparece como el inicio de un oscuro proceso en 1999, que  marcó el secuestro de la administración de justicia en el país. Se suma, la muy alta intolerancia del régimen a la libertad de prensa, otras de las debilidades de nuestro sistema político. Asimismo, además, de la precaria libertad económica, otro de los aspectos incluidos en el polémico informe, por este motivo percibimos un crecimiento acelerado de la pobreza en los últimos años.

Por consiguiente, no puede existir libertad en una nación cuando no se garantiza el derecho a la vida, es decir, la prestación del servicio de salud pública es precario, porque los pocos hospitales que existen han colapsado, ya que sus infraestructuras son de mediados del siglo pasado y están en mal estado, sin medicamentos ni equipos óptimos; tampoco se garantiza a los ciudadanos los servicios básicos, agua, electricidad, gas, aseo domiciliario, sistema de comunicaciones, teléfono residencial, conectividad a internet, mucho menos se garantiza seguridad a los bienes y personas, ni a recibir una educación de calidad en instituciones dignas, elementos en conjunto necesarios para el bienestar y el desarrollo.  De allí que identifiquemos una realidad asociada a la vivida en regímenes comunistas, donde  se suprimen las libertades, se irrespeta la propiedad privada y se  atenta contra la vida de las personas.

Como tema de actualidad, se presume que el régimen comunista chino oculto y exporto la pandemia del Covid-19. Sobre este delicado tema que sacude el mundo, sostienen analistas e investigadores que los altos jerarcas del  gobierno asiático escondieron información, destruyeron muestras, frenaron pruebas y negaron durante semanas lo que ya sabían, sin embargo, se prepararon a la calladita para frenar lo inevitable. De resultar ciertas estas aseveraciones seria un verdadero atentado contra la vida de miles de seres y se constituiría en crimines de Lesa humanidad.

De seguro los países desarrollados y democráticos del mundo atentos a los acontecimientos de lamentables consecuencias para muchas naciones reaccionarán, se prepararán y permanecerán alertas a futuros delitos y crímenes biológicos, provenientes de los regímenes comunistas, hoy reflejada en la pandemia del coronavirus, causante de pérdidas cuantiosas de personas y, como daño colateral, ocasionando una gran recesión económica mundial.

Con la pandemia del coronavirus  se evidencia como afecta la propiedad privada y debilita las economías capitalistas, restringen libertades y desaparecen vidas humanas. JORGE CÁRDENAS

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