Denuncian afectados: Seneca pretende reducir a dos horas las diálisis a pacientes renales

Yaxmin González Jiménez

ACARIGUA.- Pacientes de la Unidad de Diálisis Seneca denunciaron este martes, la pretensión de la administración de este centro de reducir a dos las horas para el tratamiento que reciben, lo que representa un serio riesgo para la vida de los enfermos.

Yuly Montilla, Ramón Angulo y Ender Tordoza, en representación de la Asociación de Pacientes Renales del estado Portuguesa, explicaron que Seneca tiene más de 10 máquinas dañadas y la solución para poder dializar a todos los pacientes -44 en total- fue la de dividirlos en cuatro turnos, para lo cual era necesario garantizarle transporte al personal de enfermería ya que la guardia se extendería hasta las ocho de la noche.

Comentaron que así como la administración de Seneca se niega a pagar el servicio técnico para la reparación de las máquinas, tampoco quiere asumir el costo del traslado de las enfermeras y las horas extras de trabajo y la contraoferta fue la de reducir las horas de diálisis a dos.

“Pero todo nefrólogo sabe que dos horas de diálisis no es factible para el paciente ya que no es un tratamiento adecuado y representa la pérdida de material. Si nos dejamos aplicar esas dos horas, en una semana todos los pacientes vamos a estar muy mal de salud, porque se acumulan las toxinas, se presenta la retención de líquido y esto trae como consecuencia dificultad para respirar, paro cardiaco, líquido en los pulmones y corazón y desencadena en la muerte”, señalaron.

Los pacientes renales enfatizaron que la solución del médico jefe y de la dueña de Seneca, para no pagar horas extras ni transporte, les viola el derecho a la vida y a la salud, de allí que hicieron la denuncia pública para que organismos como la Defensoría del Pueblo tomen las acciones pertinentes al caso.

Por otra parte, en medio de la emergencia generada por el coronavirus, calificaron de preocupante la escasez de gasolina ya que requieren movilizarse hasta la unidad de diálisis para recibir el tratamiento, obligando a algunos a tener que pagar en dólares para obtener unos litros de combustible.

“Preocupa también que muchos de los pacientes provienen de otros municipios, de allí que pedimos el apoyo de la Zona de Defensa Integral (Zodi) porque en las bombas donde logra llegar la gasolina no dejan pasar a los pacientes renales pese a que presentan los informes médicos que avalan su delicada condición de salud.

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