Los intensos combates en Siria parecen marcar el fin de la tregua

PARIS/AFP.- Los intensos combates entre las fuerzas del régimen sirio y milicianos yihadistas en la provincia de Idlib (noroeste) dejaron al menos 39 muertos en las últimas horas, según informó una oenegé este jueves, y parecen enterrar la tregua anunciada por Moscú el 9 de enero.

Los enfrentamientos, marcados por ataques aéreos, disparos de artillería y combates en tierra, llegan un día después de la muerte de 18 civiles en ataques de aviación del régimen sobre la ciudad de Idlib.

Los ataques ponen en peligro la tregua anunciada el 9 de enero por parte de Rusia, gran aliada del régimen, una iniciativa confirmada por Turquía y que tenía que empezar el domingo.

«Los combates estallaron el miércoles a medianoche en el sur de la ciudad de Maaret Al Numan, al mismo tiempo que los violentos bombardeos, a pesar de la tregua ruso-turca», dijo a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

El régimen y sus aliados retomaron dos pueblos en su avance hace Maaret Al Numan y están ahora a siete kilómetros de esta ciudad estratégica, según el OSDH, una oenegé con sede en Reino Unido que tiene una amplia red de informantes en Siria.

De los 39 fallecidos, 22 de ello combatían en grupos yihadistas y rebeldes opuestos al régimen sirio y la mayoría formaban parte de Hayat Tahrir Al Sham (HTS, exrama siria de Al Qaida), según el OSDH.

Los otros 17 combatientes son miembros del ejército del régimen y de las milicias aliadas, indicó Rahman.

Este jueves la UE expresó su «enorme preocupación» por los ataques que «una vez más no distinguen entre objetivos militares y objetivos civiles», dijo Peter Stano, un portavoz del responsable diplomático europeo, Josep Borrell.

«Sin lugar donde ir»

El miércoles los ataques aéreos del régimen dejaron 18 civiles muertos en la ciudad de Idlib, cuya provincia forma parte de los últimos bastiones que todavía escapan al control del régimen de Damasco, según un balance publicado por el OSDH.

Periodistas de la AFP en el lugar vieron escenas de caos después de los ataques, que destruyeron varios edificios en una zona industrial. En medio de los escombros, los sirios intentaban encontrar a posibles víctimas.

Los bombardeos pulverizaron varios talleres mecánicos y entre las víctimas había conductores dentro de sus vehículos.

Mustafá, el responsable de uno de los talleres, sobrevivió pero su comercio quedó destruido y murieron cuatro de sus empleados. «No es el barrio que dejé hace apenas dos minutos», afirmó con el rostro lleno de lágrimas.

Los ataques del miércoles y los combates nocturnos podrían llevar esta tregua al fracaso, como muchas de las que se han intentado en la guerra de Siria que empezó en 2011.

«Vivimos aquí sin saber si la tregua es real o si solo existe en los medios. En el terreno no hay tregua. La gente tiene miedo, los mercados están vacíos», dijo el jueves a la AFP Sari Bitar, un ingeniero de 32 años que vive en Idlib.

La región de Idlib, que incluye la provincia del mismo nombre y zonas de las provincias vecinas de Alepo y Lataquia, ya vivió una gran ofensiva entre abril y agosto del año pasado en el que murieron unos mil civiles, según el OSDH, y que obligo a 400.000 personas a huir, según la ONU.

El régimen, que ahora controla más del 70% del territorio, está decidido a reconquistar esta provincia, dominada por los yihadistas del HTS.

Otros grupúsculos yihadistas y rebeldes están presentes en la región, donde viven tres millones de personas, la mitad de las cuales fueron desplazadas desde entonces a otras regiones controladas por Damasco.

El conflicto en Siria, que empezó en 2011 con la represión de manifestaciones prodemocráticas en Damasco, dejó más de 380.000 muertos, entre ellos 115.000 civiles, y millones de desplazados y refugiados.

La Luna Roja kurda indicó el martes que más de 500 personas, principalmente niños, murieron en 2019 en Siria en el campo de Al-Hol, donde viven decenas de miles de desplazados, entre ellos muchos yihadistas del grupo Estados Islámico, en el norte de Siria.

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