General Ochoa Antich: Actuación de los militares contra diputados aumentó rechazo a la FANB

CARACAS.- Si Nicolás Maduro tiene un rechazo del 85 por ciento de la población, mayor es el de la fuerza armada, según la apreciación que tiene el ex ministro de la Defensa, Fernando Ochoa Antich, entrevistado por Elimpulso.com.

Sobre todo la Guardia Nacional recibe el mayor repudio cuando, violando la Constitución y en una exagerada intervención contra el Poder Legislativo, impidió el acceso a diputados de oposición al Palacio Federal, para el acto de inicio del último año del período legislativo 2016-2021.

Ese cuerpo se atribuyó obligaciones que no puede  cumplir, porque son inconstitucionales.

Con esa y otras actuaciones previas, ha comprometido el prestigio de la fuerza armada, que está en el suelo.

Aún más, compromete la tranquilidad del país, enfatizó el general de división (retirado), abogado y exdiplomático.

Propicia la violencia

Este tipo de acciones pueden conducir a la violencia, porque cuando no se puede discutir dentro del parlamento, manifestar en la calle y respetar los principios constitucionales que tienen  los ciudadanos, éstos se rebelan. Así ha quedado demostrado históricamente.

Si en este instante le preguntas a cada ciudadano sobre el comportamiento de la fuerza armada, si no es un obcecado chavista, te responderá con una crítica por la forma abusiva en que actúan los efectivos uniformados, que además permiten todo tipo de tropelías cometidas por los colectivos armados.

El poder del pueblo

El poder público reside en la soberanía popular y ésta se encuentra representada por el parlamento, que es difícil igualar a los demás poderes.

Es por ello que la actuación de la Guardia Nacional el pasado domingo 5 de enero, cuando impidió el paso de los diputados al recinto legislativo, para que un sujeto como Luis Parra, que carece de autoridad moral, presidiera una tramoya montada por el régimen, ha hundido mucho más el prestigio que tenía la institución armada venezolana.

Eso que pasó dentro del Palacio Legislativo no tiene validez, porque para elegir la directiva de la Asamblea Nacional ha debido hacerse contando voto por voto, como acaba de ocurrir en España.

Evidentemente, lo que se buscaba era debilitar la gestión parlamentaria, pero fracasó ese intento del régimen, ya que no sólo el diputado Juan Guaidó, horas después, fue reelecto presidente del Poder Legislativo, sino que además del respaldo de más de 50 países, Argentina y México, que no firmaron el Grupo de Lima, emitieron comunicados por separado, considerando inaceptable que una minoría se auto proclamara como representante del Poder Legislativo.

Militares contra dictaduras

Nunca antes los militares, aunque respaldaron dictaduras como las de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, se comprometieron de esa forma.

Todo el mundo sabía que esos regímenes se basaban en la fuerza, pero los militares no salían a los actos públicos  de los dictadores.

Con todo lo que significaba la dictadura criminal y represiva, siempre hubo militares que se rebelaron con esos mandatarios. En 1919, 1922 y 1928 hubo alzamientos contra Gómez. El último, el de abril del 28, fue una insurrección del propio Batallón de Seguridad. Y contra Pérez Jiménez hubo varios intentos, los últimos de los cuales fueron antes del 23 de enero.

En este momento es público que hay más de 200 militares presos, porque no están de acuerdo como está actuando la institución a la que pertenecen. Y ellos son los que tienen la razón frente a los que actuaron el pasado domingo.

Alto mando politizado

Las consignas que corean en los actos públicos debieran darle vergüenza a los que dirigen los cuerpos que conforman la fuerza armada.

A mi, que tuve carga de responsabilidad en la Defensa durante el mandato de Carlos Andrés Pérez, nunca se me ocurrió ir a un acto de Acción Democrática, ni cargar una bandera blanca, ni darle vivas a CAP.

En cambio aquí el alto mando militar forma parte del partido del régimen, participa en todos sus actos y apoya todos los desmanes que cometen los grupos irregulares y colectivos contra la población. Violentan el honor militar y debilitar su autoridad sobre sus subalternos.

Ante arbitrariedades como la que vimos el domingo, no es extraño que vuelva a aparecer la violencia como pasó en 2014 y 2017, porque los pueblos se cansan de los desmanes.

Maduro, el gran derrotado

Este régimen ahora ha quedado mucho más aislado. Sólo Rusia le dio apoyo a Parra, pero nada han dicho Cuba, ni Nicaragua. Y en mi artículo que saldrá el domingo lo he titulado que el gran derrotado se llama Maduro.

Porque de los 167 diputados que tiene el Poder Legislativo, no puede constituirse una Asamblea Nacional con unos cincuenta chavistas y 17 que comulgan con Maduro. Porque los 100 que votaron por Guaidó conforman la mayoría y están respetando la voluntad de quienes los eligieron para que fueran sus representantes. No abandonaron la Asamblea para fines distintos a los que ésta tiene y se mantienen firmes en su posición de trabajar conforme lo dicta la Constitución. Es por esa razón que tienen la legitimidad nacional e internacional.

Ningún diputado puede ser detenido, no sólo porque goza de inmunidad, sino porque es representante de la voluntad popular y sólo el Poder Legislativo puede actuar cuando alguno de sus miembros incurra en delitos, procediendo a su desincorporación y dejar que sea juzgado según el Estado de Derecho.

Institución desprestigiada

Al final de sus declaraciones, el general Ochoa Antich expresó que es lamentable que la fuerza armada, que junto con la Iglesia fueron las dos instituciones más prestigiosas del país hasta 1998, hoy sea la menos respetada por la población debido a sus actuaciones como brazo armado del partido del régimen.

Será difícil que los integrantes del alto mando de hoy, cuando cese este régimen, puedan salir a la calle sin ser objeto a  su paso de críticas de la gente por decir lo menos del rechazo que recibirán.

No necesito guardaespaldas porque puedo ir a donde sea con mi conciencia tranquila y sin temor alguno.

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