7 consejos básicos para una buena traducción del inglés al español

¡Feliz inicio de 2020 y un cálido saludo, estimados lectores! Después de los tradicionales festejos tan característicos de la época decembrina, volvemos con nuevo ánimo y entusiasmo.

En esta ocasión quiero compartir una publicación que data del 2012 y cuyos autores, Luis Guerra Salas y Elena Gómez, traductores profesionales, proveen algunos consejos básicos para realizar una buena traducción del inglés al español (aunque les aclaro que también son aplicables a cualquier otro par de idiomas diferentes a los ya mencionados):

“La frecuencia y naturalidad con que conviven las lenguas en internet nos exige habitualmente, aunque no seamos traductores profesionales, operaciones de traducción. Así pues conviene recordar los conceptos básicos de esta práctica.

El idioma de la que partimos se suele llamar el idioma fuente; el idioma al que traducimos, el idioma meta. Lo ideal es que el idioma meta sea la lengua materna del traductor (traducción directa); la traducción desde nuestra lengua materna a otra se denomina traducción inversa. El término traducción se reserva para los textos escritos, mientras que la traducción de textos orales se denomina interpretación.

Algunos consejos básicos a la hora de traducir son:

1. Ser fieles al original. El traductor no debe decir nada que no esté en el texto original ni omitir algo que aparezca en él.

2. Construir un texto (frase u oración) que respete las normas y tendencias sintácticas y morfológicas de la lengua meta (lo que implica un buen conocimiento de ellas). Por ejemplo, es habitual que quienes traducen del inglés incluyan muchas más oraciones en voz pasiva de las que habitualmente emplea el español. Algunas son sencillamente incorrectas (las que se forman con verbos intransitivos en español); otras, poco naturales en nuestra lengua, que tiende a la voz activa tanto como el inglés a la pasiva.

3. Cuidado con los ‘amigos falsos’. Si en el suplemento de salud de una publicación digital inglesa, francesa o italiana encuentro las formas constipated (English), constipé (française) o costipato (italiano), tenderé a pensar -sin recurrir al diccionario, que se trata de equivalentes de constipado (español). Por favor comprueba las correspondencias. Y no des por hecho lo que parece evidente.

4. Atención a los extranjerismos. Si en la lengua meta existe ya el equivalente al término de la lengua fuente y su uso está asentado, empléalo (es preferible resumen a abstract; copia de seguridad a back-up).

5. No te obsesiones con los significados literales de las palabras. Normalmente, para decir lo mismo, las lenguas se refieren a la realidad de modo diferente. Hay que trasladar siempre el sentido de las expresiones.

Esto se ve muy bien, por ejemplo, con ciertas frases hechas o refranes: la mejor traducción de ‘It’s raining cats and dogs’ es ‘Llueve a cántaros’. El loro o la cotorra con que designamos en español a una persona excesivamente locuaz (hablar como un loro/una cotorra) se transforma en  catarata  en el idioma alemán: ‘Wie ein wasserfall reden’ (literalmente, como una catarata hablar).

6. Otras veces la diferencia es de matiz; el mentiroso y el cojo del refrán español  Antes se coge a un mentiroso que a un cojo se convierten en alemán e italiano a mentira y piernas cortas, respectivamente: alemán: ‘Lügen haben kurze Beine’ (literalmente, mentiras tienen cortas piernas); italiano: ‘Le bugie hanno le gambe corte’ (literalmente, las mentiras tienen las patas cortas).

7. Cuidado con los traductores automáticos. En internet hay muchos y su uso es sencillo e intuitivo. Quizá podrían servirnos para una primera aproximación, pero nunca debemos fiar la traducción de una expresión a un traductor automático. He aquí como traducen al español 2 traductores automáticos el título de una información médica:

Genetic sequencing could help match patients with biomarker-driven cancer trials, treatments.

Traducción 1: ‘La secuencia genética podría ayudar a aparear los pacientes con los análisis y tratamientos de cáncer sobre la base de bio-marcadores’.

Traducción 2: ‘La secuenciación genética podría ayudar a los pacientes coinciden con los ensayos de bio-marcadores impulsada por el cáncer, los tratamientos’.

Como se puede apreciar, mientras que el 1er traductor comete un error léxico evidente (¿aparear los pacientes?), el 2do construye una secuencia de palabras imposible en español.

Traducción 3: La propuesta ‘humana’ sería; ‘La secuenciación genética podría ayudar a asociar a los pacientes con ensayos o tratamientos contra el cáncer basados en bio-marcadores’.

Concluimos con esta máxima premisa del profesor Valentín García Yebra, referencia obligada en los estudios españoles sobre la traducción, que sintetiza así la labor del buen traductor: ‘La regla de oro para toda traducción es, a mi juicio, decir todo lo que dice el original, no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la corrección y naturalidad que permita la lengua a la que se traduce”.

Espero que los consejos anteriores sean de gran utilidad al momento de tener que traducir algún material textual del inglés al español o viceversa. ¡Hasta una próxima publicación! M.Ed. Abelardo Canelo (Especialista en la Enseñanza del Inglés)                                                                                    

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