Desde el conuco/ La cabaña de barro y de bambú

… A Juan Rivero y a la Dra. Andreina…

Los horcones ya están dispuestos en perfecto orden para iniciar la construcción de la cabaña en medio del cafetal, allá, debajo de los árboles damos los primeros pasos para levantar una pequeña y modesta chabola que nos acogerá en medio de aquel bosque productivo en que comienza a convertirse lo que ayer era monte y culebra. Madera, barro y bambú es el sistema de construccion ancestral y asi construiremos la cabaña que albergará nuestros sueños en aquellos parajes nativos de poesía y café. Toda la madera es cortada en menguante, el bambú nos ocupa más trabajo, debe cortarse como dijimos en la fase menguante momento en que la savia de la planta se encuentra en la raíz, lo más recomendado es hacerlo muy temprano en la mañana antes que el sol llegue a arroparnos, se seleccionan las guafas más jechas detallando que su tallo ya tenga un color menos brillante. Se corta y una vez desprovista de sus ramas se limpian y se hienden para sacar las tiras para encañar las paredes que luego es tapizado de barro arcilloso al que se le incorpora paja seca para fortalecer su amalgamado. Una vez seco y ya fraguado se frisa con barro y mierda de vaca, alizando las paredes que darán forma a la contrucción que anhelamos tener. Las construcciones de barro y de bambú tienen la caracreristica de ser térmicas, se tornan frescas o cálidas en un sentido inverso a la temperatura del ambiente. Aunque no lo crean las cass construidas con barro son más confortables y mucho más saludables, la enegia y el calor del barro fortalecen nuestra relacion con la madre tierra, la «Pacha mama». Los cristianos aseguran que el hombre fue hecho de barro.

En algún momento un viejo roble, de esos hombres acorazados del trabajo rural entre cafeces y familia numerosa, me comenta que el campesino no requiere que le construyan casas, lo que necesitamos es que nos mejoren las condiciones en el campo, buenas carreteras para sacar la producción, electricidad, atención medica, escuelas, apoyo técnico y financiero. Tiene razón el viejo Cruz Piña al hacerme tal aseveración. Hoy vemos por ejemplo, en aquellas montañas cementerios de viviendas de bloques de cemento a medio construir, en un irrespetuoso y mal concebido Plan Café que se llevó todos los millones del mundo que fueron a parar a los bolsillos de políticos corruptos y empresarios vividores del erario publico. Solo aqui se le ocurre poner a dirigir un plan cafe a gente de otro pais donde no se produce café. Me quitaría el sombrero ante un nicaraguense por ejemplo.

El barro y el bambú sembraron de viviendas todas estas montañas, solo hay que mejorar las técnicas constructivas, acercar la tecnología al campesino, para esto es en todo caso que debe diseñarse algún plan. A quién se le ocurre acarrear arena del rio a decenas de kilometros de distancia por carreteras de montaña de difícil acceso, solo hay que tener dos dedos de frente, para concluir que hay que construir a partir de los recursos de la zona y el barro lo tenemos por montones y este seguirá siendo una alternativa de construcción de viviendas y de instalaciones agricolas en aquellas zonas de dificil acceso.

En un descuido el hacha resbaló y se me sembró en el pie izquierdo traspasando la bota y provocando un borbollón de sangre, rápido, Juan el compañero de trabajo y con ayuda de un vecino en una moto me traslada al centro de salud más cercano, alli no fuí atendido, prácticamente me echaron sin siquiera permitirme entrar al dispensario, con la evasiva de que no habia médico que pudiera atenderme. Y «pa’ donde voy a coger con esta pata hinchada», una enfermera vecina nos facilita una sutura y nos recomienda con la doctora Andreina Colmenares que recien se estableció en el caserío. Siete puntos de sutura, 15 dias en reposo y la cabaña esperando de nuevo nuestras manos, para vestirse de colores, de sueños y de amores. TORIBIO AZUAJE 

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