Vecinos de Reja de Guanare cansados de “cazar” un chorrito de agua y de cargar tobos para abastecerse

Yaxmin González Jiménez

ACARIGUA.- Alrededor de cinco años tienen madrugando las más de 450 familias que residen en el sector Reja de Guanare, en Acarigua, para poder “cazar” la poca agua que les llega para cubrir las necesidades diarias en sus hogares.

Corteza Yépez y Gregorio Rivero comentaron que la escasez del vital líquido ha empeorado en los cinco últimos meses ya que apenas les llega un chorrito a nivel de los medidores, de allí que tienen que esforzarse mucho para llenar los envases y tener el agua para preparar los alimentos, beber, bañarse y realizar las labores de limpieza.

Señalaron que cuando no les llega nada, les toca caminar seis o siete cuadras hasta el barrio La Romana de Araure, donde les permiten recoger.

“Estamos cansados de tener que estar todos los días transportando agua, además de estar sufriendo las consecuencias de esto en nuestra salud, pues la gran mayoría padece de dolencias en la espalda, riñones o brazos”, refirieron, al tiempo que agregaron que alrededor del 50% de las 450 familias que habitan en la zona son adultos mayores, de los cuales hay un alto porcentaje de enfermos y con limitaciones físicas para cargar envases.

Indicaron que ya no saben a quién recurrir o a qué institución pedir ayuda puesto que nadie les ha dado una solución, pese a las innumerables cartas que han entregado.

A través de estudios e investigaciones realizadas, junto a especialistas de la empresa Hidrosportuguesa, en la búsqueda de una solución a esta crisis, señalaron que solicitaron al alcalde de Páez, Efrén Pérez, un compresor prestado para perforar el pavimento en la avenida 36-B, esquina de la calle 22 con 37 y puntos de la avenida 39, cerca de la clínica Los Cedros, para ubicar dos válvulas que hay debajo a fin de verificar en qué condiciones se encuentran y si tienen las compuertas caídas, impidiendo el paso del agua que proviene de la planta de Camburito a través del viejo acueducto, quebrada de Araure y pozo número 8 ubicado en el sector La Espiga.

Asimismo piden la reactivación de los pozos 1 y 2 en el parque Musiú Carmelo, donde solo funciona el 3. “El hecho de que estos equipos no están operando al 100% de su capacidad, hace que la poca agua que reciben las comunidades del centro y zonas aledañas llegue sin fuerza”, acotaron.

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