Gremio de enfermería rechaza pírrico aumento salarial: No podemos seguir regalando nuestro trabajo

Yaxmin González Jiménez

ACARIGUA.- Al catalogar de “pírrico e insuficiente” el reciente incremento a 250 mil bolívares del salario mínimo y del cestaticket a 200 mil, el gremio de enfermería se declaró en pie de lucha para exigir un ajuste de sueldos que responda realmente a las necesidades de la familia venezolana.

Al respecto, Heriberto Delgado, vicepresidente del Colegio de Enfermería del estado Portuguesa, sostuvo que el incremento salarial fue difundido a través de las redes sociales “porque el que dice llamarse presidente, no tuvo la valentía ni el coraje de hacerlo a través de una cadena nacional en vista del monto vergonzoso que se aprobó”.

Señaló que el aumento no cubre las necesidades de los agremiados y los coloca al borde de una pobreza extrema y en condiciones laborales adversas, que los convierte en cómplices de las atrocidades que se están suscitando en el sector salud. “Llamamos a los colegas a tomar las calles para luchar, llegó la hora de la valentía del gremio, vamos con todo y para todos”, instó Delgado.

Po otra parte, y con 39 años de ejercicio de la enfermería en el Hospital JM Casal Ramos, Melecio Díaz indicó que “lamentablemente no podemos seguir regalando nuestro trabajo. Nuestra profesión nos ha costado mucho tiempo y dinero para poder profesionalizarnos y brindarle una buena atención al usuario y por eso no podemos aceptar este supuesto aumento de sueldo, que no alcanza ni siquiera para comprar un cartón de huevos

-Exigimos que se haga un reajuste salarial y para ello se deben reunir a todos los gremios del país, especialmente el de profesionales de enfermería que somos los únicos que damos la cara,  venimos todos los días del año, así sea descalzos y sin nada que comer, a prestarle asistencia a los enfermos, porque nos enseñaron a tener ética profesional, pero con ética no se llena el bolsillo ni podemos sustentar a nuestra familia, enfatizó.

Díaz hizo referencia a las condiciones laborales en la que deben trabajar en el Casal Ramos y comentó que la situación de este centro asistencial no es nada nuevo ya que es público y notorio la falta de apoyo del gobierno, tanto local, regional como nacional.

“Nuestro hospital, otrora ícono a nivel de Venezuela y de Latinoamérica está en una situación paupérrima, deteriorado, cayéndose a pedazos, no hay insumos, no hay instrumentos medico quirúrgicos, no hay agua, no hay electricidad y lo poco que sirve está por cumplir su vida útil. Hemos visto cómo pasan cosas en este recinto y no hay respuesta alguna, tal como ocurrió hace dos años cuando robaron el departamento de cardiología y hasta la fecha no hay ni responsables y tampoco se volvió a dotar ni a prestar este servicio de atención que tanto amerita la población y que es altamente costoso en el sector privado”, comentó.

Raúl Avendaño, quien tiene más de tres décadas laborando en el hospital de Acarigua-Araure, tildó de triste que la institución se esté cayendo por el abandono oficial. “El servicio de cirugía y medicina se tuvo que unir y están a punto de cerrarlos porque las lámparas se han dañado y en las noches no hay cómo preparar los tratamientos para los pacientes, no hay agua, todos los baños están colapsados, la bomba que surte esta área se quemó a finales del año pasado y todo está contaminado, no hay ascensor y todo aquel paciente que se opere se sube a piso por las escaleras”, dijo.

Esto se le escapó de las manos al gobernador, a los alcaldes y al gobierno nacional. El gobernador hace distintas fiestas y eventos y no es capaz de arreglar un ascensor, que es lo más primordial acá, acotó.

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